
Horacio Chiorazzo, vistiendo la divisa del Bolívar de La Paz, fue el verdugo de Liga en la Copa Nissan Sudamericana de 2004 marcando los goles que dejaron al cuadro "albo" fuera de la final del certamen. En esa temporada, el cuadro "albo" llegaba como favorito para adjudicarse el título del torneo, pero el cuadro boliviano le sacó el caramelo de la boca.
Sin embargo, cuando fichó por Sociedad Deportiva Aucas, en 2005, fue un verdadero fracaso. La dirigencia del cuadro "oriental", presidida por Fernando Hinjosa (el culpable de que Aucas haya descendido de categoría), lo trajo como carta de gol para ese año.
Recuerdo que cuando marcó su primera anotación, Chiorazzo dedicó gestos obscenos a la parcialidad auquista. La barra Armagedon estaba enojada con él por bajo rendimiento y lo insultaban como a perro. Entonces, como una persona resentida, Chiorazzo se portó como un majadero gesticulando malcriadeces. En seis meses anotó cuatro goles.
Los periodistas ecuatorianos lo recuerdan como una persona interesada. El delantero argentino intentó cobrar $500 por las entrevistas, pero obviamente, nadie le paró bola y le tocó hacerse el gil y hablar con los medios como si nada.
El "gaucho" nació un 9 de junio de 1976 en Buenos Aires. En el transcurso de su carrera profesional ha militado en Lanús (donde hizo las inferiores con Leonardo Lupino), Real Santa Cruz, Bolívar, Rangers de Chile, Jorge Wilsterman, Deportivo Pasto, Atlético Sarmiento, Real Potosí y Deportivo Español.
Ahora juega para el Deportivo Español de Argentina y es un delantero de escaso peso ofensivo. Sus compañeros del Aucas le apodaron chorizo en vez de Chiorazzo.
De su paso por el fútbol ecuatoriano, los fanáticos se acuerdan de él por sus dientes amarillos y la caries que tiene. La verdad es que Chiorazzo nunca se cepilla la boca.
Foto: Horacio Chiorazzo con la camiseta del Rangers de Talca (Chile)